El 11F: Más que una fecha, una lente hacia el futuro de la ciencia

Cada 11 de febrero, la comunidad global hace una pausa para observar un fenómeno que no siempre recibe la luz que merece: la presencia y el impacto de las mujeres en el ámbito científico. El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia no nació por azar; fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 como una respuesta urgente a la brecha de género que, durante siglos, mantuvo a mentes brillantes en la sombra.
Un telescopio hacia la historia
Si miramos a través del tiempo, la ciencia ha sido un campo de batalla por el reconocimiento. Durante décadas, nombres como el de Rosalind Franklin, cuyo trabajo fue vital para entender la estructura del ADN, o Lise Meitner, pieza clave en el descubrimiento de la fisión nuclear, quedaron relegados a un segundo plano.
Incluso figuras como Katherine Johnson y las "computadoras humanas" de la NASA tuvieron que trabajar desde el anonimato para que el ser humano pudiera alcanzar las estrellas. El 11 de febrero existe para que la historia no se repita y para que ninguna niña vuelva a dudar de si hay un lugar para ella en un laboratorio o frente a un telescopio.
De las estrellas de la historia a la realidad de nuestro equipo
Pero la ciencia no solo vive en los grandes hitos del pasado; se construye día a día en el trabajo colaborativo y en la pasión por descubrir. Por eso, en esta jornada de reflexión, queremos bajar la mirada del cielo para reconocer el talento que tenemos la fortuna de tener cerca.
Es un honor celebrar este día junto a nuestras grandes científicas, divulgadoras y, sobre todo, admirables compañeras: Camila, Yarid, Silvia y Mayra.
Ustedes representan el esfuerzo diario por generar conocimiento y la importancia de que la mujer ocupe espacios de liderazgo en la investigación y la comunicación científica. Son la prueba de que, cuando existe el apoyo y la vocación, no hay frontera que el intelecto no pueda cruzar.
Un compromiso compartido
Este día es una invitación a seguir rompiendo estereotipos y a fomentar que las niñas de hoy sean las líderes del mañana. Gracias, Camila, Yarid, Silvia y Mayra, por ser nuestras compañeras de ruta y por recordarnos, con su trabajo, que el futuro de la ciencia es —y debe ser— diverso.
¡Feliz Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia!


